sábado, 13 de septiembre de 2008

Oración para el Jubileo de Lourdes


Señor,
Tú preparaste a María para que fuese la Madre de tu Hijo,
y, por su Inmaculada Concepción,
la preservaste de toda mancha de pecado.
Por eso pudo pronunciar el « sí » de la fe,
desde la Anunciación hasta la Cruz.
Lo que hiciste en María es admirable.
Te damos gracias, Señor.

En Lourdes, Señor, preparaste a Bernardita
para que fuese testigo de las apariciones de la Virgen.
Por la transparencia de su corazón, por su humildad y su valentía,
hizo fracasar todas las insidias del Maligno.
Lo que hiciste en Bernardita es admirable.
Te damos gracias, Señor.

Ahora, Señor, se acerca el jubileo de las Apariciones.
Prepáranos para celebrarlo con alegría.
Que, desde ahora, escuchemos tu palabra de reconciliación y de paz.
Abre nuestros corazones, nuestros ojos y nuestros brazos
a las necesidades de los demás.

Que el año jubilar sea un tiempo de gracia
para los que vengan a la Gruta de Massabielle
y para los que se unan, en la distancia, a la oración de los peregrinos.

Como Bernardita, que anhelaba recibir la Eucaristía,
aviva en nosotros el deseo de comulgar con Cristo
y de ser morada del Espíritu Santo;
mucho más en este año jubilar que nos ofreces,
con el ejemplo y la intercesión de María, tu humilde sierva,
a la que proclamamos dichosa, con todas las generaciones.

Amén.