sábado, 21 de marzo de 2009

VIA CRUCIS


"Christus Dominus" prpone como colofon durante las ultimas dos semanas de Cuaresma y para adrentrarse en el Misterio Pascual de Cristo el ejercicio piadoso del Via Crucis.
Este Via Crucis no tiene reflexiones solo una cita biblica .
Esto esta hecho asi para que sirva para la reflexion del devoto fiel que se dispone ha hacer este recorrido con Cristo en el Camino de la Cruz.

VIA CRUCIS

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En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.

PRIMERA ESTACIÓN
Jesús es condenado a muerte

V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos .
R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.

Lectura del Evangelio según San Mateo 27, 22-23.26
Pilato les preguntó: «¿y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?» Contestaron todos: «¡que lo crucifiquen!» Pilato insistió :«pues ¿qué mal ha hecho?» Pero ellos gritaban más fuerte: «¡que lo crucifiquen!» Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran.

Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal.
Amen

(Se reza el Padrenuestro después de cada una de las diferentes citas que acompañan cada estacion.)

SEGUNDA ESTACIÓN
Jesús con la cruz a cuestas

V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos .
R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.

Lectura del Evangelio según San Mateo 27, 27-31
Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la compañía: lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y trenzando una corona de espinas se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y doblando ante él la rodilla, se burlaban de él diciendo: «¡Salve, Rey de los judíos!». Luego lo escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella en la cabeza. Y terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar.

TERCERA ESTACIÓN
Jesús cae por primera vez

V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos .
R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.

Lectura del libro del profeta Isaías 53, 4-6
Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo estimamos leproso, herido de Dios y humillado, traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. Nuestro castigo saludable vino sobre él, sus cicatrices nos curaron. Todos errábamos como ovejas, cada uno siguiendo su camino, y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes.

CUARTA ESTACIÓN
Jesús se encuentra con su Madre

V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos .
R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.

Lectura del Evangelio según San Lucas 2, 34-35.51
Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: «Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma». Su madre conservaba todo esto en su corazón.

QUINTA ESTACIÓN
El Cireneo ayuda a Jesús a llevar la cruz

V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos .
R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.

Lectura Evangelio según San Mateo 27, 32; 16, 24

Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a que llevara la cruz.
Jesús había dicho a sus discípulos: «El que quiera venir conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga».

SEXTA ESTACIÓN
La Verónica enjuga el rostro de Jesús

V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos .
R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.

Lectura del libro del profeta Isaías 53, 2-3
No tenía figura ni belleza. Lo vimos sin aspecto atrayente, despreciado y evitado por los hombres, como un hombre de dolores, acostumbrado a sufrimientos, ante el cual se ocultan los rostros; despreciado y desestimado.
Del libro de los Salmos 26, 8-9
Oigo en mi corazón: «Buscad mi rostro». Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro. No rechaces con ira a tu siervo, que tú eres mi auxilio; no me deseches, no me abandones, Dios de mi salvación.

SÉPTIMA ESTACIÓN
Jesús cae por segunda vez

V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos .
R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.

Lectura del libro de las Lamentaciones 3, 1-2.9.16

Yo soy el hombre que ha visto la miseria bajo el látigo de su furor. El me ha llevado y me ha hecho caminar en tinieblas y sin luz. Ha cercado mis caminos con piedras sillares, ha torcido mis senderos. Ha quebrado mis dientes con guijarro, me ha revolcado en la ceniza.

OCTAVA ESTACIÓN
Jesús encuentra a las mujeres de Jerusalén

V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos .
R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.

Lectura del Evangelio según San Lucas 23, 28-31

Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos, porque mirad que llegará el día en que dirán: «dichosas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado». Entonces empezarán a decirles a los montes: «Desplomaos sobre nosotros»; y a las colinas: «Sepultadnos»; porque si así tratan al leño verde, ¿qué pasará con el seco?

NOVENA ESTACIÓN
Jesús cae por tercera vez

V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos .
R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.

Lectura del libro de las Lamentaciones 3, 27-32

Bueno es para el hombre soportar el yugo desde su juventud. Que se sienta solitario y silencioso, cuando el Señor se lo impone; que ponga su boca en el polvo: quizá haya esperanza; que tienda la mejilla a quien lo hiere, que se harte de oprobios. Porque el Señor no desecha para siempre a los humanos: si llega a afligir, se apiada luego según su inmenso amor.

DÉCIMA ESTACIÓN
Jesús es despojado de sus vestiduras

V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos .
R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.

Lectura del Evangelio según San Mateo 27, 33 -36
Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir «La Calavera»), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron su ropa echándola a suertes y luego se sentaron a custodiarlo.

UNDÉCIMA ESTACIÓN
Jesús clavado en la cruz

V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos .
R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.

Lectura del Evangelio según San Mateo 7, 37-42

Encima de la cabeza colocaron un letrero con la acusación: «Este es Jesús, el Rey de los judíos». Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda. Los que pasaban, lo injuriaban y decían meneando la cabeza: «Tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz». Los sumos sacerdotes con los letrados y los senadores se burlaban también diciendo: «A otros ha salvado y él no se puede salvar. ¿No es el Rey de Israel? Que baje ahora de la cruz y le creeremos».

DUODÉCIMA ESTACIÓN
Jesús muere en la cruz

V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos .
R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.

Lectura del Evangelio según San Juan 19, 19-20

Pilato escribió un letrero y lo puso encima de la cruz; en él estaba escrito: «Jesús el Nazareno, el Rey de los judíos». Leyeron el letrero muchos judíos, estaba cerca el lugar donde crucificaron a Jesús y estaba escrito en hebreo, latín y griego.

DECIMOTERCERA ESTACIÓN
Jesús es bajado de la cruz y entregado a su Madre

V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos .
R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.

Lectura del Evangelio según San Mateo 27, 54-55
El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, al ver el terremoto y lo que pasaba dijeron aterrorizados: «Realmente éste era Hijo de Dios». Había allí muchas mujeres que miraban desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para atenderle.

DECIMOCUARTA ESTACIÓN
Jesús es puesto en el sepulcro

V/ Te adoramos Cristo y te bendecimos .
R/ Que por tu santa cruz redimiste al mundo y a mi pecador.

Lectura del Evangelio según San Mateo 27, 59-61

José, tomando el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia, lo puso en el sepulcro nuevo que se había excavado en una roca, rodó una piedra grande a la entrada del sepulcro y se marchó. María Magdalena y la otra María se quedaron allí sentadas enfrente del sepulcro.

Reflexión Final
Cristo crucificado es el camino que conduce a la única y verdadera vida. Es la verdad y cátedra luminosa de toda verdad. Es la luz, en cuyos resplandores se encuentra respuesta al interrogante del dolor. Es el árbol de la vida. Es el perdón y la misericordia para el pecador. Y es el amor, porque la cruz es la prueba más contundente de la caridad de Dios.
¡Cuanto alcanzan los brazos abiertos de Jesucristo en la cruz!
(José Melgares Raya)

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En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amen.