jueves, 11 de octubre de 2007

Bendita sea tu Pureza: Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra



Bendita sea tu pureza
y eternamente lo sea
pues todo un Dios se recrea
en tan graciosa belleza.
A Tí, celestial Princesa,
Virgen Sagrada María,
yo te ofrezco en este día
alma, vida y corazón.
Mírame con compasión,
no me dejes, Madre mía.